80 años de Chente


Es increíble cómo gente de la misma generación llega, en condiciones muy distintas, a la misma edad. No voy a decir nombres ni poner ejemplos. Y es que sería espantoso, pues no todos envejecemos igual ni la vida nos trata de la misma manera. Quizá una enfermedad a cierta edad dé en el traste a alguien que ha vivido bien y a plenitud su vida. Es un todo de 360 grados, pues el que no ahorró, seguramente, no tendrá la liquidez para enfrentar una enfermedad fuerte el día que se le presente. Por ejemplo, el Príncipe de la canción. Recordemos cómo terminó su vida: llena de problemas y enfermedades que no pudo pagar, a pesar de todo el dinero que ganó, que fue a manos llenas, pero que no se preocupó en ahorrar.   
Quien ha vivido su retiro con absoluta discreción es el gran Marco Antonio Muñiz, pues, con todo y los problemas de salud propios de los 90 años de edad, el señor no tiene la necesidad de andar en la palestra pública causando penas ni lástimas, pues ganó bien y lo invirtió y ahorró.

Ayer, mi querido amigo Vicente Fernández cumplió 80 años y déjenme decirles que lo festejó como se le dio la gana. A lo grande. Por todo lo alto. Vicente un buen día se levantó –eso cuenta él– y tomó la decisión de retirarse de los escenarios. ¿Por qué?, ¿a causa de qué?, ¿te sientes mal?, ¿se te acabó la voz?, nada de eso, simple y sencillamente Vicente tomó la decisión de que no quería causar ni lástimas ni malas impresiones públicas en un futuro. Y, ¿les digo algo?, lo hizo muy bien.

Después nos enteramos de que Vicente sufrió serios problemas de salud: un cáncer que se trató en Houston, operaciones, radiaciones, quimioterapias y demás tratamientos. Pero él es muy fuerte y con la ayuda de Dios salió adelante, aunque lo que más le pudo fue la salud de su querida Cuquita, de quien, cuando estuvo enfermita, el cantante no se separó ni un momento de su lado.
Un día en su rancho con los 3 Potrillos, el mismo Fernández me lo dijo: “Me preguntan quién ha sido el mejor de los tres, de Jorge, de Pedro y de un servidor (refiriéndose a Negrete e Infante) y les respondo que eso no lo sé. Pero el más inteligente fui yo”. Y El Charro de Huentitán tiene la boca llena de razón, fue el que más películas hizo, el que más giras y discos tuvo y el que más dinero ganó. Eso, para mi gusto, lo hace el más inteligente.

Por su calidad humana, por su valor como hombre, como profesional, por las cientos de canciones que se quedaron, y se siguen quedando en nuestro corazón, y porque lo respeto y le agradezco todo, por eso, Vicente, te mando un beso grande en tus 80 años. Y como dice la canción: Sigues siendo el Rey. 



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